25 mar 2024

Presentación

 "La palabra transita, a veces sin pedirlo, a veces sin entenderle, sin embargo, siempre se mueve."

En este espacio encontrarán algunos pensamientos sobre situaciones cotidianas, textos académicos trabajados durante mi desarrollo profesional y algunas reflexiones acerca de temas de interés tales como la política, la Psicología, entre otros.

Lo vertido aquí, representa única y exclusivamente mi punto de vista personal y para nada compromete a las instituciones o dependencias en las que me encuentra adscrito.

Leamos sin prejuicios, sin expectativas, con el objetivo de conocer sin juzgar para comprender en colectividad. 

Bienvenidas a mi Blog.



25 oct 2013

Europa, fría y vieja Europa.

Europa, fría y vieja Europa
con tus calles llenas de vanguardia y publicidad
viertes los faroles con alcohol
historia engarzada por la vanidad
mientras en sepia se retrata al ganador.

Europa, fría y vieja Europa
la gente no escondió la mano
con vino y pan, me hizo un hermano
un ciudadano catalán
ingrato, respondón y retador, cual imán.

Europa, fría y vieja Europa
¿Qué ha sido de tu apertura a la ilusión?
De tus sueños de gloria...
Ya sólo queda perversión
escondida en tu memoria.

Europa, fría y vieja Europa
aunque presa de tus siglos de pasión
has logrado trascender
la música del bandolón
más allá del atardecer.

Europa, fría y vieja Europa
¿Cuántas veces me he muerto?
En tus labios de absenta
cada noche, como el tuerto
clavado en tantas letras.

Europa, fría y vieja Europa
no te me distraigas tanto
que tenemos una misión
haremos que caiga agua al cántaro
hasta que se emocioné el telón.

Europa, fría y vieja Europa
es que.. me has dado tanto
me has dado risas
y otras veces llanto
también esperpento y muchas brisas.



14 may 2012

Del debate al disparate.

¿Cuáles fueron las primeras impresiones no formales del debate de los 4 candidatos a la presidencia de la República? Aquí te lo contamos

El primer debate rumbo a la presidencia de México dejo, a mi parecer,  en evidencia algunos puntos flacos del proceso electoral:

1.- El IFE es un organismo sobrevalorado a nivel mundial, con grandes carencias ideológicas, políticas y éticas en su haber.
2.- La edecán, atractiva y provocadora, tuvo más peso específico que las pobres intervenciones de los candidatos, por si había dudas del machismo mexicano.
3.- Peña Nieto se sintió ganador al no salir noqueado del debate y entrelazar dos oraciones con sentido y sin ayuda.
4.- Josefina Vásquez Mota se sintió ganadora, al presentarse al debate e intentar hacernos olvidar su flaqueza política.
5.- López Obrador se sintió ganador al poner una fotografía donde salen Peña Nieto y Salinas de Gortari (aunque la fotografía estuviera al revés)
6.- Gabriel Quadri, se sintió ganador al conseguir el premio al oportunista del debate, dejó entrever su inmunidad al candidato del PRI y ganó el voto de algunos indecisos (Aunque sea por unas horas).
7.- Debido al poco reiting del debate a nivel nacional, quedo entre dicho que tanto la modalidad del debate como el debate mismo, son obsoletos para este momento histórico del país.
8.- Las pocas propuestas que se lograron percibir, o eran robadas o eran trilladas.
9.- Dos minutos es poco tiempo (según EPN) para atacar, defenderse y proponer.
10.- AMLO cambió la república amorosa por la república rencorosa.
11.- Quadri demostró por que es el alumno predilecto de la maestra Gordillo.
12.- A EPN le salió el tiro por la culata a acusar a AMLO acerca de Bejarano, "entre gitanos no se leen la mano".
13.- JVM se mostró luchona y ni se despeinó.
14.- Nuestra salvación como ciudadanos mexicanos radicará en que en el segundo debate se dejen de ataques, propongan, no pongan edecanes tan escotadas y mejoren el formato.


20 dic 2011

Huí


La lluvia hace la de las lagrimas,
escenifica la melancolía y resignifica el amor.
Que sería entonces sin la posibilidad del ser
que sería pués de la incertidumbre del mar y de su oleaje.

Más allá del mar, existe el sentimiento, la pasión, el baile
como no pensar en vos cuando de mi pensamiento naciste
como no nacer en ti, si es por ti que hoy escribo,

que serán de mis dedos, de mis días, de mis suelos
si tan sólo te alejas por la caida del día y el regreso de la noche
como pensar en la luz si es en el oscuro cuando bebemos

como no saber, que sos una media de mi ser,
como no darle al tiempo la ausencia de vos
como no dedicarte estas lineas, si solo así es que te creo.

11 nov 2011

Sana danza

Ver y escuchar a Ravi Shankar interpretar: Morning Love.

Había una madre, llamada tierra, llamada luna, llamada Hari Prem, 
ella sabía que yo no podía bailar y me susurró al oído que sintiera, 
¿Sentir? pero yo sólo sentía que no podía bailar,
un día me llevo a un lugar de maderas e inciensos,
ahí distinguí la piel de un borrego pero yo seguía sin poder bailar,  
respiré y comencé a hablar un lenguaje desconocido, 
había música arritmica y personas extrañas
yo ya no quería bailar, pero me traicionaron mis pies,
poco después mis manos también, no pude más, 
el torso gritaba y mi espalda aún necia se erguía,
se me nubló la vista y vi aquel manto blanco, 
volé hacía él, en ese momento bailé, en ese momento sané.



4 nov 2011

Historias del IMSS en 140 caracteres



La vista esta nublada, el amanecer solitario en la gran ciudad industrial, todo en silencio a mi alrededor. 

Una cortina me separa del paciente de junto, escucho un sonido intermitente, parece que fallece, su nombre es: Esperanza.

Se rompe el silencio, un niño estalla en llanto, el dolor es evidente, un par de enfermeras atiende.

Se asoma el sol por la ventana, uno a uno los pacientes comienzan a levantarse, abren los ojos y recuerdan donde están.

Después de los pacientes se despiertan sus familiares, los cuales postrados sobre sillas, desentumen sus pesados sueños.

Adriana ha fallecido, no hay más que una cama vacía, y con ella se fue la paciencia.

Yo aún no despierto, sigo soñando con ella.


3 nov 2011

“¿En busca de la piedra de la locura?” Breve recorrido sobre la Psicosis a partir de la pintura de Jérome Bosch


La locura ha sido tachada  de ajena, de diabólica, de inhumana. Satanizada, habría que remitirnos a los dairenes (barcos en los cuales se mandaban a altamar a los diagnosticados como locos) para entender como, en un santiamén, desaparecieron de la faz de la tierra tantos vagabundos, borrachos, prostitutas e indigentes: todos ellos locos. También sería interesante saber que en la primera mitad del siglo XIX, la mayor parte de los integrantes de asilos estaban diagnosticados con esquizofrenia o locura. Entonces es normal conjeturar que todo aquel deficiente social o decrépito mental entraría en este grueso, vamos,  una excelente excusa para arraigarlos en sanatorios y dejarlos al sol, como vegetales en mantequilla… ¡Oh cruel humanidad¡

¿Es esto sólo digno de estas épocas?  A mediados del siglo XIV, El Bosco plasmó en su famosa pintura: “La extracción de la piedra de la locura”, la percepción social de la locura y de la credulidad humana. Lo que se representa en La extracción de la piedra de la locura” es una especie de operación quirúrgica que se realizaba durante la Edad Media, y que según los testimonios escritos sobre ella, consistía en la extirpación de una piedra que causaba la necedad del hombre. Se creía que los locos eran aquellos que tenían una piedra en la cabeza.

Los protagonistas impresos en la mayoría de los cuadros del Bosco siempre fueron, la humanidad, pero si entonces la Locura es inhumana, ¿Qué plasmaba El Bosco? Plasmaba a la humanidad que incurre en el pecado y es condenada al Infierno; donde vamos ya esclareciendo lo que se entendía por la locura, y al mismo tiempo comenzamos a exculpar las atrocidades de sujetos que viajaban en los ya mencionados dairenes.

Sin embargo, es mejor visto la Locura ya deslindada de la Psicosis y las Esquizofrenias, bien entendida el concepto de Locura como un goce popular, discriminativo y elitista, donde “De músicos poetas y locos todos tenemos un poco”.

¿Qué sucede en realidad? Citando a Lacan: “Freud traza una división de las aguas…entre por una lado la paranoia y por otro… lo que se llamase parafrenia, que corresponde con toda exactitud al campo de las esquizofrenias”; continuando: “Psicosis no es demencia, las Psicosis son, lo que siempre se llamó y legítimamente se continua llamando: Las Locuras”, entonces ¿Qué es la paranoia? Volvamos a Lacan y desde su descripción del Paranoico intentemos esclarecer esta turbia ambigüedad: “Un paranoico era un malvado, un intolerante, un tipo con mal humor, orgullo, desconfianza, susceptibilidad, sobreestimación de si mismo…. Cuando el paranoico era demasiado paranoico, llegaba a delirar”.

En supuesto entendimiento, borroso pero intenso de Psicosis, Locura y Paranoia avancemos un poco y retomemos a El Bosco.

En la obra “Extrayendo la piedra de la locura” aparece un falso doctor que en vez de un birrete (usado en actos ceremoniales, por magistrados, jueces, letrados, abogados, etc.) lleva un embudo en la cabeza (símbolo de la estulticia), extrae la piedra de la cabeza de un individuo mayor y grueso que mira hacia nosotros, aunque en realidad lo que está extrayendo es una flor, un tulipán, que bien podría ser, un tulipán de la pasión (nombre genérico a un postre popular en Europa, recalco, popular.).

Su bolsa de dinero es atravesada por un puñal, símbolo de su estafa. Es usado como expresa crítica contra los que creen estar en posesión del saber (ó del supuesto saber) pero que, al final, son más ignorantes que aquellos a los que pretende sanar de la supuesta locura. Un fraile y una monja están presentes también en la escena; la religiosa lleva un libro cerrado en la cabeza, esto como simbolización del falo, representado en sabiduría y a las atrocidades de las que se acusaba fuertemente al clero; esta figura femenina puede ser entendida igualmente como una bruja con el libro de los conjuros sobre la cabeza; aquí me gustaría detenerme y hacer mención a las brujas, mujeres, poseídas, médiums y capaces de anteponer al cuerpo ante los males humanos, es pues, la representación de la conversión: la histeria. El fraile sostiene un cántaro de vino y por último, un detalle importante en el lienzo: la siguiente leyenda: “Maestro, extráigame la piedra, mi nombre es Lubber Das”. Dónde Lubber Das significa, mi nombre es tonto.

¿Quién es el enfermo? ¿El Loco o el enfermo del médico que lo “puede” curar?

La postura del Psicoanálisis para con el tratamiento de las llamadas Locuras:

            Comencemos bajo la premisa de Erasmo de Rotterdam, quién decía que el loco, es un investigador de la locura social donde en la esquizofrenia al fracturarse el yo, prácticamente no hay distancia entre la Psicología individual y la social, teniendo el Yo del esquizofrénico fragmentado en los “otros”. Paranoia y poder son equivalentes, “Nadie ver mejor las propiedades de la masa, que el paranoico ó el poderoso” dice Elías Canneti, un enfermo mental que expulsado, indefenso y despreciado, ha pasado sus días aletargado en una institución puede, por los conocimientos que ayuda a proporcionar, ser mucho más significativo que Hitler y Napoleón juntos, e iluminar a la humanidad acerca de su maldición y sus señores” ¿Para qué somos buenos los Psicoanalistas?

            La técnica Psicoanalítica es descartada a fecha, por los fundamentos de su propia teoría: la transferencia (entiéndase caso Schreber). Donde se postula la poca o nula capacidad del Loco a transferir, eliminando con esto, la herramienta fundamental del analista, quién entonces tendrá que lidiar con un yo fragmentado, buscando un espejo, cual pintura de el Bosco, para no solo construirse, sino conocerse. Pensemos pues en la metáfora siguiente: Un psicótico al ver ese espejo propuesto por el analista, no reconocerá a su padre, a su madre, o a cualquier representación edípica, sino más bien, encontrará un sinfín de músculos, sangre y nervios, listos para ser convertidos en delirio, en el mejor de los casos, un delirio que lo permita sostenerse.

            Es claro y cierto que la interpretación y el silencio no funcionan en la Psicosis y menos si se sostienen en la teoría de la homosexualidad latente; un analista, puesto, bajo esa forma de pensar la Psicosis, acabará colocando al paciente en el mismo lugar del médico de Schreber, en el lugar del poder. Dónde los pacientes Psicóticos, debido al alto grado de dificultad que el análisis infiere, suelen ser una disputa teórica y clínica. ¿Seremos acaso ese falso doctor en la pintura del Bosco? Procurando sanar la locura, mediante técnicas no científicas y con una bata, que a veces la hace de capa.

        Como Psicoanalistas habría que escuchar, en primera escena, la postura de Contardo Calligaris cuando afirma que: La clínica Psicoanalítica no es una clínica descriptiva ni fenomenológica, sino que es una clínica estructural, estructural en medida en que el diagnóstico se elabora en la transferencia. No teniendo un diagnóstico sobre la transferencia del sujeto, ya que entonces la transferencia sería un fenómeno más. Se trataría más bien de que en la transferencia que el discurso del analizando organiza, a partir del lugar en el que el paciente ubica al terapeuta, existe ya un diagnóstico posible, existe pues una clínica de la psicosis posible. Entendiendo esto pensaríamos, sin problema alguno, que la clínica de la Psicosis desde el Psicoanálisis permitiría un diagnóstico del paciente psicótico sin los síntomas clásicos de las Psicosis. Retomando el caso que nos atañe, no sería necesario ni el libro del supuesto saber, esa posición imaginaria del analista, ni la bata e inclusive, ni el sometimiento del paciente como esclavo del analista en esa relación Hegeliana de amo y esclavo. ¿Qué necesitaría entonces hacer el analista? Una opción quizás viable, sería la de proporcionar la capacidad de la identificación imaginaria al sujeto psicótico, a aquel que no le duele nada, que desconfía de todos, incluido de aquel que le busca extraer la piedra de la locura. Quizás así con la identificación al otro, no solo queden palabras que no logran atrapar objetos, así con la imposición de un falo ordenador, se permitirá sustituir a ese padre simbólico extraviado y no registrado, y que su cuerpo pueda hablar, sin llegar a la conversión. Habrá que hacer con el paciente un trabajo de tejido de su yo, sin llegar a proporcionar un self falso, habrá que ser pues, cuidadosos y mesurados. Concuerdo entonces de nuevo con Contardo Calligaris: “Lo qué más resultado ha producido es que el analista se ofrezca de soporte idealizado y amado, con la ayuda de la retórica y del humor, que eso no origine en ellos el efecto de quedar del otro lado del espejo”, logrando pues poderlos ubicar, tejerlos en el territorio de la mirada amable del analista.

            Pareciese que entonces los Analistas seguimos buscando aún extraer esa piedra de la locura, sin saber que se quiere encontrar, donde apenas un tal Lacan y algunos otros han querido ir más allá de la comodidad de los manuales Psiquiátricos y diagnósticos, donde referimos a los pacientes Psicóticos a Psiquiatras con la idea de la no disposición de los pacientes sin un fundamento farmacológico.

        En la obra de Jerónimo Bosch “Extrayendo la piedra de la locura” quedarían claras algunas puntualizaciones acerca del trabajo del analista en la clínica de la Psicosis.

·                    Habría que abandonar la posición, no sólo del supuesto saber, sino del amo todopoderoso que     responde al clamado: “Maestro, extráigame la piedra de la locura”.

·                         Sería interesante una alianza con Lubber Das, el tonto, para, cual niño, de la estulticia nos brote la amabilidad y con oficio ocupemos el embudo sobre nuestra cabeza.      Qué ese tulipán (de la pasión) extraído al paciente no sea el postre al final del banquete, sino de la posibilidad de la escucha, no de la búsqueda de la cura.

         La locura pues, ambigua por efecto y por su uso propio, ensanchadora de intervenciones multidisciplinarias, motivo de películas y poesía, donde la locura se preguntaría ¿Cómo se vuelve loco el loco?

¿Me preguntáis como me volví loco? Así sucedió.
Un día mucho antes de que nacieran los dioses, desperté de un profundo sueño, y descubrí que me habían robado todas mis máscaras.
                                                                                                        Gibrán Khalil Gibrán
             






Bibliografía:

Calaso, R. (2004). El loco impuro, Revista Erinias, Año 1, Número 1. Puebla Puebla: Escuela Libre de Psicología.
Calligaris, C. (1989). Introducción a una clínica diferencial de las Psicósis. Artmed.
Focuault, M. Historia de la locura en la época clásica. Fondo de Cultura Económica.
Freud, S. (1911). Puntualizaciones psicoanalíticas sobre un caso de paranoia descrito autobiograficamente. Buenos Aires: Amorrortu.
Khalil, K. G. (1919). El loco.
Lacan, J. El seminario 3, Las Psicosis. Buenos Aires: Paidós.
Montoya, A. (2006). Paisajes de la Locura, México D.F., Paradigma
Nasio, J. D. (1988). Enseñanza de siete conceptos cruciales del Psicoanálisis. Buenos Aires: Gedisa.
Rotterdam, E. Elogio a la Locura, Madrid, ESPASA.

 

2 nov 2011

Calavera 2011


Este día de muertos
Tengo poca inspiración
Pues  muchos fallecidos
vivían en mi corazón


Se me fueron mis mascotas
Y dos seres queridos
pasamos la desgracia
Con mezcal y con pujidos


                                                       Un gato era Jodón
                                                       Coqueto y divertido
                                                       Y tras una linda gata
                                                       Al panteón quedó metido


                                                       El otro era canuto
                                                       Más peludo y agresivo
                                                       Y ahora del pobre muerto
                                                       quedó solo el rabito


                                                       De don José Muñoz Delgado 
                                                       Hay mucho que halagar
                                                       con carisma, bien parecido y guapo
                                                       es todo un catrín en el mas allá


                                                        Mi tia Nana a la calaca burlaría
                                                        Pues por sus méritos en vida
                                                        Del panteón se salvaría
                                                        Y con dios ahora vive una nueva vida.


                                                        Hoy les he contado
                                                        de todos mis dolores
                                                        Con un poco de gracia
                                                        pa despistar mis temores.

28 oct 2011

Análisis de la Película: "El Perfume"


La consigna de realizar el análisis de la película “El Perfume” suena complicada desde algunas perspectivas, comenzando con la tremenda dificultad “popular” de analizar un personaje desubjetivizado, así como encontrar que de dicha película se tienen también referencias bibliográficas, las cuales difieren de la cinematográfica, es digno aclarar entonces que lo que se presenta a continuación es un esbozo del acercamiento del tema de Perversión mediante la teoría Psicoanalítica y no un análisis de la película ciertamente, convergiendo pues, dentro del material revisado.

Comenzaremos con revisar el concepto de Narcisismo ya que engloba diversas circunstancias dentro del entendimiento del Psicoanálisis. Para Freud  la utilización del término es en referencia a un estadio normal en el desarrollo de la libido, algo contrario a los primeros conceptos Psiquiátricos quienes ubicaban al Narcisismo dentro del orden de la Patología. Ya lo menciona Freud en el texto Introducción al Narcisismo: “El narcisismo, en este sentido, no sería una perversión, sino el complemento libidinoso del egoísmo inherente a la pulsión de autoconservación, de la que justificadamente se atribuye una dosis todo ser vivo”, posterior a esto encontraríamos la fragmentación del concepto; el narcisismo primario, en el cual no hay un yo constituido y predomina el autoerotismo y un momento después, donde  las pulsiones sexuales comenzarán a diferenciarse de ese estado primario, aunque apuntaladas al principio en la satisfacción de pulsiones yoicas y devendrán entonces las primeras elecciones de objeto, vemos pues un notorio distanciamiento entre el proceso primario y el secundario.

Pensemos entonces que dentro de este concepto resaltan ya la autoconservación y la necesidad de completitud dentro del sujeto mediante la constitución de su yo así como el ejercicio de la satisfacción. Llevemos pues este primer avance hacia el contexto de la película. Pensemos en la conformación del Yo de Jean-Baptiste, un ser nacido en la pestilencia del mercado informal y  ante la renuencia de su madre hacia la vida. Justo en este instante de muestra de amor/odio maternal que Jean-Baptiste encuentra en el olfato su persistencia a vivir (bien llamada para el Psicoanálisis pulsión de autoconservación ó eros) al mismo tiempo que condenaba al fallecimiento a cualquier ser capaz de mostrarse emotivo ante él (su madre, el encargado de las pieles, el perfumista, etc.). Comienza así el relato de “la vida y obra” de Jean Baptiste, quien   a través de la búsqueda del “aroma perfecto” encontraría la máxima satisfacción de completarse a sí mismo.
Quizás pensar en la perfección de un aroma no sería explicable sin inducir el término de libido, o mejor dicho, ¿Sería acaso la carga libidinal de ese primer momento de vida, de esa negación maternal y de esa pulsión de autoconservación mediante el olfato, la responsable de la Perversión en Jean Baptiste? ¿Serían adecuados los rasgos Psicóticos como para comprometernos a una estructura de tal tipo? Procuraré ahondar en dichas cuestiones considerando los fragmentos de la  película como ejemplificativas y secuenciales y contemplando el presente no como un método diagnóstico sino más bien como un ensanchamiento de la teoría.

Iniciemos pensando que el termino narcisismo era en 1909 un estadio intermedio entre el autoerotismo y el amor de objeto, el cual pareciese que en Jean-Baptiste se encontraba en plenitud. Pensemos también la capacidad de amor que pudiese haber experimentado Jean-Baptiste tras el primer rechazo maternal, seguramente en la lógica Freudiana, estaría entonces vetado de cualquiera relación de objeto posterior, a menos que cierta relación le representara el completarse. Sin embargo posterior al nacimiento Jean Baptiste es llevado a un orfanato el cual dirige Madame Gaillard, donde su primer contacto con iguales surge al intentar ser asfixiado, los niños son reprendidos al ser salvado por la Directora del instituto, entonces Jean Baptiste lanza un llanto como símbolo de sostén a la vida, un llamado ante la ausencia de quien tendría que cuidarle.

Es importante aquí mencionar que la noción de pulsión se refiere principalmente a las nociones más elevadas de la física-materia, sobre la fuerza y atracción.  El desarrollo de su infancia se valora mediante un acto narcisista de la satisfacción de los olores, pareciese que son justamente estos olores el único contacto con la realidad o más bien su propia realidad. No sería extraño pensar que después de esta aseveración encontráramos al Protagonista en una supuesta estructura Psicótica, carente de realidad,  pero el pensarlo tal cual, haría tedioso y aburrido nuestro análisis.
Jean Baptiste es vendido a un representante de la autoridad, a un groso trabajador de pieles, grotesco y burdo, quien le enseña lo básico para la sobrevivencia inclusive considerándolo como tutor. Jean-Baptiste se vuelve tan fuerte como una bacteria, se convirtió en un ejemplo de docilidad, Grenoville estaba vivo. A manera de recompensa por su buen trabajo, le es mandado a Paris y es ahí donde encuentra de nuevo esa satisfacción olfativa, sin preferencias ni clasificaciones, se da a los olores, al goce, no distingue entre el bien y el mal, solo disfruta, tal cual un perverso polimorfo, un niño pues.  
Su objetivo es poseer todo cuanto olores el mundo podía ofrecerle, sólo una condición,  que fueran nuevos olores. Comienza a dejarse guiar por los aromas hasta dar en una reconocida perfumería, donde por primera vez tiene contacto con  “AMOR Y PSIQUE”, (dado que este ensayo tiene un contexto Psicoanalítico no dejaré pasar la idea de lo ambiguo de este peculiar nombre: AMOR Y PSIQUE. Jean-Baptiste se encuentra a mí parecer en una lógica de Narcicismo pre genital, donde ciertamente el único amor que conoce es el suyo, sin embargo es bien pensada la idea de que no prolifera estructura alguna, llámese Perversión o Psicosis y que ciertamente, sólo dentro de la “Psique” se estructura el onanismo).
Regresando a la trama, es el turno de hablar de “La chica de las ciruelas”, a quien sigue penetrado por su olor, ella lo detecta lo huele es el primer instante en el que él es identificado por alguien mediante el olor, le da un gesto de amor le ofrece ciruelas y el arremete contra su aroma, en ese momento entiende la necesidad de poseerlo. Sin embargo el se acerca a centímetros de ella y no es reconocido por el olor, pareciese que no huele a nada, ella grita despavorida mientras él la asfixia dándole muerte. ¿Cómo reacciona ante la muerte? se asusta, sin embargo la desnuda y se prende a disfrutar los olores corporales de la chica buscando algo en ella recorriendo todos sus lugares queriendo atrapar la esencia que lo había atraído. Recordemos que dentro del artículo de “Los dos narcisismos” mediante una intervención de Mannoni, se  retoma la idea  del narcisismo desde dos instancias, el primero, al ser cargados los objetos por la líbico, o más bien su imagen y el segundo, donde lo catectizado es la realidad ontológica del yo, donde puede cargar algo simétrico a la imagen del yo. Tendremos así dos narcisismos, uno en el que la libido carga intrapsiquicamente el yo ontológico y el otro donde lo cargado, es el ideal del yo. Pensemos pues en que este primer momento, “la chica de las ciruelas”, se instauró como una imagen cargada de afecto, la cual enfatizó su pérdida del amor. Pensemos pues que ciertamente el enamoramiento será esa fase superior de la libido de objeto.
No sabría aseverar  a ciencia cierta sí esta  “chica de las ciruelas” haya despertado en él una satisfacción alterna a la olfativa, vamos si hubiese vestigios de sexualidad, lo poco que nos deja entrever la película, no hay rasgos del desarrollo psicosexual propiamente dicho y recordemos que sin esta posibilidad evolutiva la construcción del yo es empresa difícil. Sin embargo y desde la perspectiva Lacaniana, el yo va a surgir a partir del otro, quizás pensando al otro como el objeto fetiche (desde lo imaginario), sin embargo quedaría claro, el Narcisista elige sus objetos sexuales tomándolos de sus vivencias de satisfacción, las primeras satisfacciones sexuales auto eróticas son entendidas a remolque de funciones vitales que sirven a la autoconservación, tal cual “la esencia” de las personas.
Aquella noche no pudo dormir, el embriagador poder del olor de la chica de repente le hizo tener claro porque se aferraba tan tenazmente a la vida, tan salvajemente, el significado y objetivo de su miserable existencia tenía un alto destino: “aprendería a preservar las fragancias y de ese modo jamás se perdería de semejante belleza”. Posterior a esto conoce a Giuseppe Baldini, quién al ser un perfumista en decadencia, y al ver en Jean-Baptista un don en el olfato, accede a tomarlo por aprendiz. Sin embargo existe un momento clave de la relación, cuando al reprenderlo le menciona: -No puedes… porque el talento no significa nada, experiencia con humildad y trabajo duro lo significa todo.-
Sin embargo, el objetivo de Baptiste es aprender  como mantener el olor (la esencia) de las personas y de cualquier cosa, es entonces donde se le comunica que todo perfume incluye: La cabeza, el alma y la base. Pudiésemos suponer que esta necesidad de contener el olor, la esencia, es ciertamente el objeto fetiche, aquel capaz de mantener a Jean-Baptiste en su original realidad, dándole la capacidad de placer desde su muy poca perspectiva humana. Entendamos que según Kraft-Moll el fetiche se puede concluir en robos, simples o con violencia, y ¿Qué no acaso el solamente robaba la esencia? Continuando en la línea del fetichismo y abundando en el texto “Fetichismus”, José Assandri citando a Freud menciona que ciertamente, existen casos de fetichismo donde el placer, un placer original surge desde la cuestión olfativa en los pies sucios, más a diferencia de la expulsión que pretende el fetiche para simplemente quedarse con la fijación en el pie, Jean-Baptiste renuncia a cualquier objeto humano para entregarse al olfato en sí. Se postula la idea del fetichismo entonces como horror a la ausencia del pene en la mujer, sin embargo, ¿Pudo surgir ante el horror de la presencia de la mujer misma?
 Contemplando la idea de que solo el alma humana es la esencia indicada para su obra maestra, Baldinni le recuerda  que se debe dejar que el objeto muera con su esencia intacta. Jean-Baptiste insiste en experimentar con la destilación de diversos objetos, hasta que se encuentra con la tormentosa verdad de que no se puede destilar el olor de los humanos, a consecuencia de esto sufre un desmayo y al enfrentarse a esta desmentira  parece fallecer perdiendo el sentido de la vida.
Entonces le es comunicado un nuevo método de apropiación de fragancia, en un lugar lejano, Grasse. Su nariz lo conduce a la lejanía  de los hombres, hacia el polo magnético de la máxima soledad posible, un lugar en la tierra donde la esencia era casi ausente. Una cueva donde se toparía consigo mismo. Olvidó planes y obsesiones, solo soñaba, dormía. Sus sueños eran angustiantes, lo confrontaban con el fracaso de su realidad, (nadie lo veía, ni lo percibía) había miles de olores en sus ropas, solo un olor estaba ausente, el suyo, por primera vez en su vida se dio cuenta que no percibía su propio olor, no existía como sujeto, el  yo estaba ausente, pareciese que solo el ello es quien gobernaba. Simplemente acudiendo una y otra vez a su memoria olfativa para hacerse el dios de su mundo interior compuesto por todos los olores que conoce.

 Sin embargo sucede la posibilidad de la omnipotencia, justo como golpe de suerte ante la pérdida del olfato, se da cuenta que al no ser percibido puede estar siempre presente, sin embargo, en la búsqueda de las esencias necesarias para completar el aroma perfecto, se topa con alguien para quien si es predecible, y no solo lo presiente, también en el mismo acto lo confronta con esa figura de amor, le recuerda a aquella pelirroja de las ciruelas, duda en actuar, sin embargo y como él lo menciona, tiene que completar el aroma. Vayamos de nuevo al texto ya citado de Introducción al Narcisismo donde Freud nos presenta un tercer aporte a propósito de los rasgos aislados del narcisismo, donde nos promueve la posibilidad de imputarse al delirio de grandeza, dándole una sobre estimación del poder a sus deseos, una fe en la virtud ensalmadora de las palabras y una técnica dirigida al mundo exterior, la “magia”. Bien tenemos a ver que la omnipotencia está claramente instaurada, sin embargo el detalle de la magia no puede ser explicado más allá de una pócima itinerante capaz de someter al mundo.
Jean-Baptiste se encuentra en una lógica de “asesino” (no por algo el nombre original de la película es “Perfume: Historia de un asesino”), sin embargo mas allá del acto parricida mantendríamos la idea del narcisismo como actor, debido a que las parejas que el escogía para matar contaban con la elección según el tipo narcisista: a lo que un mismo es, a lo que uno mismo fue, a lo que uno querría ser, a la persona que fue parte del sí mismo. Vaya pues la idea de que cada una de ellas representaba en Jean-Baptiste la posibilidad de recordarle su esencia, de recordarle que ya no la poseía y dejar abierta la posibilidad de conseguirla, como ese yo ideal, capaz de otorgar complitud. Sin embargo es de suma importancia contemplar en este instante el orden de la ley en Jean-Baptiste, ya que como menciona Lacan en el Seminario IV: “La ley está completamente relacionada con la frustración y la pérdida de las figuras maternas, sin posibilidad de la castración”. La frustración es considerada pues  como un conjunto de impresiones reales, vividas por el sujeto en un periodo del desarrollo en el que su relación con el objeto real se centra habitualmente en el imago del seno materno5, calificada de primordial, del cual Jean-Baptiste nunca gozó.   Realmente la búsqueda original en el acto con las mujeres ¿era el falo (pene) hecho esencia? Respondiéndonos quizás la cuestión en función de que solo al tener la colecta de esos falos, solo teniendo el aroma perfecto, pudo entregarse al verdadero amor, al amor maternal y así sucumbir. El aroma, era esa presencia indicadora de la ausencia, dicha ausencia llamada “vacio”. Entonces el deseo se engancha de lo imaginario, de la magia por así decirlo. Se me ocurre entonces pensar en la función del aroma, de la esencia según Jean-Baptiste como la función del velo en Lacan, donde lo que se encuentra más allá como falta, se realiza como imagen, quizás no es la esencia en sí, sino el intento de poseerla.

En el momento del frenesí popular recuerda ese momento de amor con la chica de las ciruelas y fantasea con su amor, quizás ahí comenzando a renunciar al autoerotismo, sin embargo solo en su privada realidad, gesto específico de la Psicosis. Sólo había una cosa que el perfume no podía hacer, convertir a un hombre en un ser amado, en un objeto del deseo. “Lo que se ama en el objeto es lo que le falta, sólo se da lo que no se tiene”.
Los recuerdos le llevan hacia el lugar donde nació, justo ahí se entrega a lo mas abyecto de la perversión después del devenir de lo sublime en la horca. Los indigentes, lo ven, lo reconocen no solo por su olor, sino por su belleza y luz, se le confunde con un ángel, se vierte el frasco y  se deja consumir, ya no es Jean-Baptiste ahora solo es amor, puro amor.

Referencias bibliográficas

1.- Freud, S. (1914). Introducción al Narcisismo, Obras completas de Sigmund Freud, Editorial Amorrortu.
2.-  Assandri, J. (1996). Fetichismus, Litoral No. 32, Buenos Aires, Argentina.
3.- Lacan, J. (1954). El Seminario 1: Los escritos técnicos de Freud; “Clase X: Los dos Narcisismos”, Editorial Paidós, Buenos Aires, argentina.
4.- Freud, S. (1905). Tres ensayos de una Teoría Sexual, “Sigmund Freud, los textos fundamentales del Psicoanálisis”, Alianza Editorial. España.
5.- Lacan, J. (1994). El Seminario 4: La relación de Objeto; “Clase IX: La función del velo”, Editorial Paidós, Buenos Aires, Argentina.
6.- Lacan, J. (1994). El seminario 4: La relación de Objeto; “Clase X: La identificación con el falo”, Editorial Paidós. Buenos Aires, Argentina.
7.- Lacan, J. (1994). El seminario 4: La relación de Objeto; “El falo y la madre insaciable”, Editorial Paidós,  Buenos Aires, Argentina.

La enfermedad mental y el legado del diagnóstico

El diagnóstico como limitante del tratamiento.


“La única diferencia entre un loco y yo, es que yo no estoy loco”
Salvador Dalí



¿Es el concepto de enfermedad un mal necesario dentro de los profesionales de la salud?

El concepto de enfermedad ha sido, desde siempre, una posibilidad de sanación, sólo a partir del diagnóstico aproximado de un conjunto de síntomas es que hemos podido alegar o intentar curar el mal que procede. Sin embargo pareciese que no todo diagnóstico ha sido de utilidad en la estructura mental.

La locura ha sido satanizada desde ya hace muchos siglos, tendríamos que remitirnos a los dairenes (barcos en los cuales se mandaban a altamar a los diagnosticados como locos) para entender como en un santiamén desaparecieron de la faz de la tierra tantos vagabundos, borrachos, prostitutas e indigentes. También sería necesario saber que en la primera mitad del siglo XIX la mayor parte de integrantes de los asilos estaban diagnosticados con esquizofrenia o por locura. Es entonces normal conjeturar que todo aquel deficiente social o decrépito mental entraría en este grueso.

¿El diagnóstico es entonces una herramienta fundamental?

En la historia de la psicología el diagnóstico es una herencia inconsciente de la psiquiatría fundamental, donde el DSM-IV sería el máximo esplendor de la necesidad de diagnosticar. Así todo trastorno tendría un lugar dentro de este libro diagnosticador: transtorno obsesivo compulsivo, de histeria común, esquizofrénico y hasta transtorno no especificado. Basta con cumplir una serie de requisitos sintomáticos para saber que todos nosotros somos ejemplos patológicos de algún transtorno.

¿Aquel que diagnostica tiene más posibilidades de curar?

La respuesta es igual de subjetiva que la pregunta misma, quien decide la cura, el paciente o el enfermo (del médico). La lectura de todos los casos clínicos de Freud nos pueden aproximar a una estructura de la personalidad más no nos dotará de una metodología para el tratamiento específico de alguna enfermedad, sin embargo, es común leer en viñetas y reportes el diagnósticos aventurados (a pesar de nuestros avanzados conocimientos) fundamentados en la escucha, en la similitud con nuestros casos o en la misma fantasía chamánica de algún día elaborar tan detallados historiales clínicos que, como tales, nunca curaron.

El diagnóstico entonces, es una posibilidad de curar la enfermedad, sin embargo curar mediante el diagnóstico es igual de enfermo que suponer que todos cabemos en el DSM-IV, sabiéndonos acomodar.
Bonne apettite

18 oct 2011

Indignados ¿sabemos sólo marchar?


El 15 de Octubre pasado más de 1 millón de personas en 90 países y 900 ciudades salieron a la calle a manifestarse en el llamado "15o Global Change", un movimiento ciudadano, sin políticas de por medio, excitable, voluble y justificado. En las redes sociales el impacto de dicho movimiento fue innedito, parecía que había una sincronía magnifica en donde con solo ver las imágenes, nos sentíamos aliados al movimiento, percibíamos un avance enigmático en la lucha contra el supremo sistema mundial opresor y una pequeña luz al final del camino. En mi indignación y aparente desconcierto preferí no asistir a la movilización, parece que algo no entendía de tal suceso, continuamente me preguntaba ¿Acaso sólo sabemos marchar? ¿Es la mejor y/o última opción manifestarnos para exigir un cambio? Tal vez y siendo un neofito en esto, las respuestas no tardaron en llegar, seguro ya se habían agotado "todas" las alternativas previas o simplemente es más fácil enajenarse al movimiento social que accionar un pequeño dispositivo subjetivo individual.

De este millón de personas (suponiendo qué sea un número apropiado) me pregunto ¿Cuánt@s pintore(a)s había, cuánt@s diseñadore(a)s gráficos, cuánt@s intelectuales literat@s, bailarine(a)s, etc estuvieron marchando y gritando consignas? o ¿acaso necesitamos ser Picaso para pintar, Eduardo Danilo para diseñar, Marx para escribir o Loie Fuller para bailar? o ¿Es que solo sabemos marchar?


No con esto propongo que olvidemos la solidaridad comunal, ya que en palabras de Bauman "Los miedos actuales nacieron al brotar simultáneamente la liberación y el individualismo..." por lo que parece que regresar a la individualidad sería retroceder en el tiempo, pero también masificarnos es retroceder en el tiempo, donde bastaría con acordar, cual horda salvaje y perseguir al mamut de los cuernos largos para entonces apoderarnos de sus beneficios. La masa funciona como mecanismo de protección, artificial, y ciertamente dirigida, que no es lo mismo que organizada, pero parece que la masa como tal, no ha caducado, aunque ya no logre los objetivos de antaño.

Tampoco propongo que no marchemos, que no protestemos, que no acampemos, ya que no puedo negar sus útiles ventajas y beneficios, pero...

¿Cuántas marchas se han marchado? ¿Cuántas consignas se han consignado? ¿Cuánto se ha destruido y cuanto se ha construido?

Vayamos de la emoción (entusiasmo, fervor, etc) a la moción, si se busca una revolución, sería bueno no olvidar la historia pasada, donde se han tenido que evolucionar las ideas, los pensamientos y los actos para preceder un movimiento humano.

¿Qué puede hacer el cojo que no puede marchar o el manco que no puede cargar un cartelón, el mudo que no puede gritar?

¿Qué puede hacer el qué sólo sabe cantar?

Abro el telón, que desfilen los cirqueros, que se burlen los payasos, que se escenifique en el teatro, que se bailen al gobierno, hagamos un "performance" de los muertos, juguemos a ser muertos.

En esta escena descrita arriba, no hay nada nuevo, esto es de diario, así que estimado lector, si usted no salió a marchar no se sienta mal, seguro su buena lucha hace desde su espacio preferido, su buena crítica o su pésimo comentario (como el presente texto), pero si a algo exhorto, y si es de su interés y de su agrado, es que deje de pensar y replicar que una sola marcha (cualquiera que sea) presentada en televisión es un logro mayúsculo, le ruego por favor que no celebre, hasta que la cultura, la educación y el arte no sólo sea un adorno de nuestra sociedad, sino que sean parte de la vida cotidiana; ver la televisión no representa un problema, el problema es que usted se crea lo que ahí le muestran, salga a la calle y haga lo que sabe hacer, tomemos la calle con lo nuestro, no con lo que humanamente aprendemos a los 2 años, hagamos colectivos o marchas, pero sepamos por que lo hacemos, recuerde que repetir, siempre deja mal sabor de boca.

Ante mis incapacidades, sólo se escribir e intentar poner en palabras lo que siento, aunque de seguro alguna otra (des)gracia se me ha de ocurrir, pero si de nuevo se me invita a marchar, pensaría un poco antes de no aceptar.

16 oct 2011

Fotógrafo del mundo


He tenido la oportunidad de conocer a un joven fotógrafo, uruguayo y residente en Madrid, nuestro encuentro fue, por así llamarlo un accidente de la vida. Se albergó en mi casa por seis días, de un Domingo a Sábado, venía, en palabras de él, a realizar un curso.

Se presentó por su primer nombre y apellido paterno (lo cual es común en Sudamérica) y me dijo, al momento que yo lo observaba, que en repetidas ocasiones le decían que tenía un gran parecido con un famoso Mexicano: -me dicen que me parezco a Mariano Moreno Cantinflas-, vacilé sobre su equivocación y asenté con la cabeza acerca de su parecido, principalmente en la peculiar forma del bigote y barba.

Ese día nos mostró sus trabajos, unas fotografías impresionantes, parecían tener vida, algunas lloraban y otras reían, se ganó mi admiración.

Días después, en una intensa charla caímos en cuenta de nuestra gran afinidad en temas ideológicos, políticos y en la manera de percibir la vida, nada serio al parecer. Yo guardando instantes en mi mente y el fotografiándolos, yo exponiéndolos con letras y el con imágenes.

Otro día lo invitamos a la playa, ahí nos contó sobre sus experiencias en el Líbano y en Vietnam, nos platicó anécdotas en sus trabajos con mujeres inmigrantes y sus vicisitudes, tomó fotos, tomó mate y se "desnudó" un poco, habló sobre su vida personal, su esposa, sus sueños, percibí algunos de sus miedos y supe de muchos de sus logros.

Al día siguiente por la mañana lo vi sentado en una silla, cuasi dormido, me dijo que había pasado la noche encerrado en un elevador junto a seis chilenos (Justo el mismo día del aniversario del rescate de los mineros en Chile) debido a una falla mecánica, escuché con atención hasta que acabó el relato, desaparecí mientras el se reclinó en la sombra hasta quedar dormido.

Fuera de obligaciones le invité un mezcal, le expliqué su procedencia y le advertí de sus efectos, pidió probar todo lo que pudiera sobre la cultura Mexicana y tomó mezcal, -el primero es el más fuerte y para abrir garganta- le dije, demostró la certeza de mi comentario después mientras saboreaba un batido de mayonesa con chipotle y lo embarraba en unas frituras. -Algún día tengo que conocer México, dicen que es hermoso, uno de mis mejores amigos vive allá- confesó.

Al otro día él se fue, nos dimos un abrazo y acordamos alguna fecha, en algún momento para vernos de nuevo, una buena excusa para conocer Madrid, dejamos un pendiente en común, alguna colaboración gráfica , un mate, alguna charla, seguro ningún tema interesante.

Yo lo percibía cansado, más no fastidiado, como cuándo la vida te recuerda que haz logrado un uno a costa de un dos.

Un inmigrante retratando inmigrantes, un extranjero hablando con extranjeros, un fotógrafo somnoliento por el arte, aturdido por la cultura, cansado de los pies, caminante de la tierra, al conocerlo a él, me reconocí de nuevo.


10 dic 2009

La filosofía del Psicoanálisis y la escisión del analista hoy


El encuentro del psicoanálisis con la filosofía y la iniciación de la cultura analítica dan para ampliar la visión crítica que se tiene hacia la persona del psicoanalista, su formación y técnica así como para retomar la incertidumbre que dicho lenguaje presenta.

Desde los curiosos inicios de Freud en diversas lecturas, que a la postre se convertirían en pilares del alumbramiento psicoanalítico, Sigmund mostraba una gran atracción hacía la filosofía, pero como posteriormente comentó a Ernest Jones, “tuve el valor de apartarme”. Quizá desde las lecturas de Goethe, Freud encontró el sentido a la naturaleza médica, a raíz del majestuoso ensayo “La naturaleza”, en palabras de Freud: “me otorgó una intuición totalizadora que venía a llevar mi propio afán de una comprensión del universo”, aunque tiempo después pensemos quizás en el universo, pero de la mente. Pero el verdadero acercamiento entre Freud y la Filosofía surge dentro de la Facultad de Medicina de Viena, ya que a la par con las generalidades teóricas médicas, Freud asistía a cursos semanales dictados por el filósofo y Psicólogo Franz Brentano, en los cuales se inducía a reflexionar sobre la historia de la filosofía y nociones de la misma. Curioso pues, encontramos aquí el primer contacto del padre del psicoanálisis con la metafísica. ¿Acaso fue la cultura vienesa la encargada de este prime contacto? ¿O quizás fue el mismo Freud el que propició este encuentro? Recordemos que dentro de las recomendaciones para la formación del analista, según Caruso, y retomando a Freud, es importante tener un cierto grado de cultura, y que más cultura que la que la lectura filosófica nos ofrece, siendo los filósofos los encargados de citar a los filósofos, y encontrarse en esas citas como citantes de otros, donde, Freud, sin dudarlo, se encuentra en palabra.

Aún el joven Freud, al pertenecer al estudiantado, y según refiere Assoun, descuido cursos específicos de zoología y fisiología, pero seguía asistiendo a los cursos de Bretano, quizás con esto, dejando entrever la clara balanza que se suponía entre las ciencias tan exactas a las que dedicaba sus estudios, y a la misticidad metafísica envuelta en un discurso filosófico, empujándolo a interesarse en las diversas corrientes científicas. Destacando quizás como herencia magistral, una original alianza entre especulación y observación, Herencia adquirida por Freud, con el andar de los cursos de Brentano. La investigación personal de Brentano (Psicología desde el punto de vista empírico) que unía la exigencia especulativa y la fundación de una ciencia empírica, representaba una especie de banco de prueba para ideas de gestación ya avanzada y por otro lado, como los seminarios de Brentano se concentraban en la tarea pragmática de iniciación en los rudimentos filosóficos, Freud aprendió en ellos a leer Filosóficamente.1

Sería importante recorrer con cautela una frase citada de Freud y dirigida a Martha Bernays “La filosofía que yo siempre imaginé como una finalidad y un refugio para mi vejez, me atrae cada día mas”2 parece pues, que la dedicación a la práctica científica corre pareja con un aumento continuo de la ambición especulativa.3 Quedando claro entonces que Freud encontraba en la filosofía, su primer instancia, primera finalidad y también dedicarle a la misma, sus últimos días, aunque coincidentemente, encontró en el psicoanálisis su modo de vivir y su tipo a morir, en palabra y en acto. Repasemos entonces tres etapas previas a la creación del psicoanálisis: 1) La integración de Freud al estudio de la medicina, 2) El encuentro de Freud con las reflexiones filosóficas 3) La mezcla entre la ciencia médica y la metafísica filosófica. Entre ellas, existen una relación, cada una desde su perspectiva única sin embargo atravesadas por el fantasma de la filosofía como discurso y espíritu único e inicial.

Sin embargo a lo largo del crecimiento teórico del psicoanálisis, Freud se aleja espontáneamente de la filosofía, negándose a responder cuestionamientos referentes a la misma, así como manejar esta separación como una estrategia sistemática, simultáneamente de parte de Freud se multiplicaban las criticas y sarcasmos hacia los filósofos, en tanto que de manera paradójica llenan sus discursos las referencias a las teorías filosóficas precisas. 4

Para cerrar la indagación acerca de la relación de Freud con la filosofía, es necesario entender la consecuencia de hacer un exhaustivo método de investigación a las obras a las que se hacen referencia a la filosofía por parte de Freud, ya que sólo sabiendo la cuestión de la mención, atestiguaremos su porque, pero ¿por qué renunciar a la filosofía como soporte principal de la teoría psicoanalítica? Citando a Lou Andreas-Saloumè en su diario del día 23 de Febrero de 1913: “Hablamos de sus reservas frente a la filosofía pura, del sentimiento que Freud experimenta, de que, en el fondo, habría de luchar contra la necesidad racional de una unidad definitiva de las cosas, porque, en primer lugar, esa necesidad proviene de una raíz y de un alto grado de costumbres antropomórficas y en segundo lugar, porque esta puede constituir un obstáculo o puede ser embarazosa en la investigación científica positiva individual”.

Será en palabras de Assoun la condena del doble enfoque crítico de la realidad filosófica que se desprende de las obras freudianas, “sí.. el obstáculo a la investigación científica que representa la filosofía como tipo de relación con lo real, y por otra parte, el diagnóstico sobre la filosofía como actividad del pensamiento y forma cultural, sin embargo dejando un gran enigma: Cual es el lugar de la presencia de la filosofía en la argumentación Freudiana, donde ella obra positivamente y activamente. Quizás habría que ser analizando e impregnarnos de la etimología Psicoanalítica Freudiana para esclarecer tan grande enigma.”

Muchos detractores del psicoanálisis se manifiestan con la posibilidad de la técnica como algo mágico, fantasioso, mas sin embargo es de nosotros sabido que aquel que llega a ser psicoanalista, no lo es por azar, la formación psicoanalista se busca concientemente, mas bien dicho inconscientemente, como diría Caruso, uno se vuelve psicoanalista por el simple hecho de ser neurótico y claro está un neurótico en falta. Todo psicoanalista busca respuesta a sus propias dificultades, a sus grandes dudas, y vaya que si el grueso de los psicoanalistas son neuróticos, al compartir el no saber que hacer con su vida. No esta contento con sí mismo, ni con su neurosis, busca comprenderse y hallar respuestas antropológicas a sus conflictos humanos, y para ello la vía magna, analizarse.

El psicoanálisis no entra dentro de la introspección o la magia, mas bien es una acción social simbolizada por un grupo de dos partícipes y por cierto, una acción social muy complicada, difícil y lenta. 5

En el Psicoanálisis no existen las polaridades, el negro y el blanco, lo bueno y lo malo, más bien, existe un lado negativo y uno positivo, por eso, es recomendable, que el analizando este perfectamente analizado, aunque la palabra perfecta, fuera de encontrar un albergue en lo idóneo, pensemos, nos acerque mas a la finalidad del análisis mismo. Por eso, los analistas que mantiene el mito de perfecto analizado, quizás son gente mal analizadas, que viven el análisis como un ritual, y la palabra como sacramento recibido, ven con desprecio a los demás analizados, y formulan y crean grupos psicoanalíticos de apoyo para mantener viva esta tradición.

Y entonces, al aire queda una duda, ¿Cómo debería de ser un analista “perfecto”? De inicio consideremos desechar la palabra perfecto, por razones antes explicadas, tomemos como campo la palabra completo, ¿Cómo debería de ser un analista completo?

Caruso nos presenta un par de criterios acertados acerca del supuesto analista completo, el analista debería de ser un sabio, tanto para el saber técnico, un analista tiene que permanecer abierto ante todo, con una buena cultura general, y una formación especializada psicoanalítica seria.

Louis Azorin menciona algunas características deseables para una analista, como: buena potencialidad de su personalidad, madurez, etc. ; tener un auténtico interés por el paciente, tanto por los problemas prácticos como los psíquicos, es importante la aspiración a la realización de sí mismo, una buena capacidad de investir sanamente sus afectos, un espíritu alerta.

Ahora, que la crítica más fuerte al analista de mi persona, sería enfundada en el auto análisis, surge como duda, la posibilidad de darse psicoanálisis a si mismo, sin la necesidad de transferir en alguien más las mociones a trabajar, mas sin embargo el auto análisis prepara o acelera la decisión a emprenderlo.

El auto análisis se basa en la reflexión de su actitud frente a los otros hombres, no es para nada un intento de comprende un yo mitológico, ni una búsqueda de las ilusiones, puesto que nos puede llevar a un descubrimiento científico, una transformación profesional, encontrando como raíz la Inter subjetividad, el diálogo, la descentración. Todo auto análisis como todo psicoanálisis es un desgarramiento entre la vinculación enamorada a sí mismo, por una parte, y por otra la problematización de sí mismo en el riesgo y en el enfrentamiento con otros hombres.

Más sin embargo, no se puede obtener una transformación de sí mismo solamente trazando uno la propia frontera con los otros hombres, sino, a través de relaciones humanas, y que sólo éstas pueden ser analizadas.6 Algo nos avoca, el problema de la transferencia, que al parecer faltaría en el auto análisis, más sin embargo, la transferencia seria hacía el testigo de auto análisis, y la transferencia, quizás se encuentre en el móvil del auto análisis, en el motor interpersonal, en el peculiar motivo de consulta del analizando como analizado.

Queda claro entonces, las características del psicoanálisis como praxis, según el concepto hegeliano, y la intervención del analizando en funciones propias, y como no emprender la discreción del psicoanálisis y del estudio del mismo, si no comenzamos por los valientes universitarios que se forman día con día y la praxis diaria.

Citas:

(1) Assoun, P.L. (1982) Freud la Filosofía y los filósofos, Buenos Aires, Editorial Paidos.

(2) Assoun, P.L. (1982) Freud la Filosofía y los filósofos, Buenos Aires, Editorial Paidos.

(3) Assoun, P.L. (1982) Freud la Filosofía y los filósofos, Buenos Aires, Editorial Paidos.

(4) Assoun, P.L. (1982) Freud la Filosofía y los filósofos, Buenos Aires, Editorial Paidos.

(5) Caruso, I. (1966) El psicoanálisis, lenguaje ambiguo, México D.F., Fondo de Cultura Económica.

(6) Caruso, I. (1966) El psicoanálisis, lenguaje ambiguo, México D.F., Fondo de Cultura Económica.

Bibliografía:

Assoun, P.L. (1982) Freud la Filosofía y los filósofos, Buenos Aires, Editorial Paidos.

Caruso, I. (1966) El psicoanálisis, lenguaje ambiguo, México D.F., Fondo de Cultura Económica.